
Museo Histórico del Oriente de Morelos, Casa de Morelos
Esta casa rústica del siglo XVIII que habitó don José María Morelos durante el Sitio de Cuautla, en 1812, contiene muestras y explicaciones de la historia local y regional desde la época prehispánica hasta el zapatismo, con énfasis en el Siervo de la Nación y en Emiliano Zapata.
Morelos y Zapata conforman actualmente la temática de este museo. De acuerdo con la tradición oral, esta casa fue habitada del 19 de febrero al 2 de mayo de 1812 por José María Morelos y Pavón y sus principales generales durante el sitio de Cuautla. El inmueble, construido en el siglo XVIII, se declaró monumento nacional en 1933, en tanto que el 30 de septiembre de 1965 abrió sus puertas como museo dedicado al Siervo de la Nación y a dicho acontecimiento histórico.
El espacio se ha sometido a varias restauraciones, en 1978, 1992 y 2010-2011. Durante la segunda se localizaron varios entierros prehispánicos, así como elementos arquitectónicos virreinales (como aplanados y decorados), junto con monedas y armamento de la época revolucionaria. Como resultado, el recinto se enriqueció para presentar un panorama general del acontecer histórico de la región, desde la época prehispánica (a partir del Preclásico hasta al Posclásico) hasta el zapatismo, pasando por el contacto con los europeos, la evangelización, la Independencia, la Reforma y la fundación del estado de Morelos.
Finalmente, con motivo del bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revolución, el museo fue totalmente renovado, de manera que la temática —a través de ocho salas de exposición permanente— gira alrededor de dos personajes fundamentales en la historia nacional: Morelos y Zapata. En la sala de inicio se reconstruye la historia de la casa y se hace una remembranza de ambos héroes. De ahí, el público pasa a las salas donde se proporciona información sobre los habitantes de Cuautla, junto con datos sobre José María Morelos y Pavón, en especial su encuentro con Miguel Hidalgo y Costilla, sus principios como estratega, su llegada a la población, el inicio del sitio de Cuautla, su salida de la localidad, los Sentimientos de la Nación y su aprehensión y muerte. En cuanto a Emiliano Zapata, se resalta las luchas políticas contra Pablo Escandón y Francisco I. Madero, la reunión en Cuautla durante la feria de Cuaresma, la toma de la ciudad, la promulgación del Plan de Ayala y el asesinato de este líder campesino, acaecido en abril de 1919.
Recepción
Se muestra el significado del nombre de la ciudad (Cuautla), así como los ejes temáticos que aborda el museo: la vida del indepentista José María Morelos y la del revolucionario Emiliano Zapata. También brinda una narración breve pero concisa sobre la importancia del inmueble histórico.
Se muestra el significado del nombre de la ciudad (Cuautla), así como los ejes temáticos que aborda el museo: la vida del indepentista José María Morelos y la del revolucionario Emiliano Zapata. También brinda una narración breve pero concisa sobre la importancia del inmueble histórico.
Durante el gobierno de Plutarco Elías Calles, la casa fue comprada a sus antiguos propietarios y donada a la nación. Más adelante, Abelardo L. Rodríguez la declaró monumento nacional; por consiguiente, el INAH se encargó de preservarla y custodiarla. El 30 de septiembre de 1965 se inauguró como museo de sitio.
Orígenes y vida clerical
Proporciona información sobre la vida del prócer independentista previa al levantamiento armado.
Proporciona información sobre la vida del prócer independentista previa al levantamiento armado.
Refiere el nacimiento de José María Morelos, su infancia en Valladolid (hoy Morelia) bajo el cuidado de su señora madre, y su labor en la hacienda de San Rafael Tahuejo como arriero, trabajo que le serviría años después para desarrollar sus habilidades militares en la lucha por la Independencia.
En cuanto a su vida clerical, se da cuenta del nombramiento del futuro prócer como cura interino de Churumuco y la Huacana en 1798, así como sus once años en Cuarácuaro, y su traslado a Nocupétaro durante 1801.
Encuentro Morelos-Hidalgo. Itinerario militar de Morelos
Da cuenta de las compañas militares de José María Morelos y Pavón.
Después de que Miguel Hidalgo se levantara en armas el 16 de septiembre de 1810, en el pueblo de Dolores (Guanajuato), José María Morelos decidió ir en busca de los insurgentes, dándoles alcance en el pueblo de Charo.
Da cuenta de las compañas militares de José María Morelos y Pavón.
Después de que Miguel Hidalgo se levantara en armas el 16 de septiembre de 1810, en el pueblo de Dolores (Guanajuato), José María Morelos decidió ir en busca de los insurgentes, dándoles alcance en el pueblo de Charo.
Al entrevistarse, Morelos se ofreció como capellán del ejército, pero Hidalgo prefirió nombrarlo su lugarteniente y ordenarle que reuniera tropas en las tierras del sur para tomar el puerto de Acapulco.
Fueron cinco años en campaña militar, desde el 25 de octubre de 1810 hasta su derrota y captura el 5 de noviembre de 1815.
Sitio de Cuautla
Refiere el mayor desafío que enfrentó José María Morelos y Pavón en el estado que hoy lleva su nombre.
Refiere el mayor desafío que enfrentó José María Morelos y Pavón en el estado que hoy lleva su nombre.
Morelos llegó a Cuautla el 9 de febrero de 1812, junto con Matamoros, Galeana y los Bravo. Ante el inminente ataque de los realistas, decidió fortificar el pueblo levantando trincheras y reuniendo la mayor cantidad de víveres. Combatiría con cuatro mil hombres y 16 cañones, entre ellos "El Niño", primera pieza de artillería obsequiada por los Galeana.
El 18 de febrero Félix María Calleja llegaría a las afueras de la población, con cinco mil hombres que después aumentarían a siete mil. El ataque inicial comenzaría por la mañana del día siguiente, y continuaría a lo largo de ocho horas de arduo combate. Desde el 19 de febrero hasta el 2 de mayo que duró el sitio, el ejército realista mantuvo en constante asedio a la población mediante bombardeos y cortes en el suministro de agua, hasta la madrugada del 2 de mayo, cuando el prócer decidió romper el sitio impuesto por los españoles.
Aprehensión y muerte
Relata los últimos días del héroe, así como el nacimiento del estado de Morelos.
Relata los últimos días del héroe, así como el nacimiento del estado de Morelos.
José María Morelos fue emboscado el 5 de noviembre de 1815 en la población de Temalaca (actualmente el estado de Guerrero). El teniente Matías Carranco lo aprisionó y envió a la Ciudad de México, para ser juzgado.
Por órdenes del virrey Calleja, Morelos fue enjuiciado eclesiástica y militarmente. La culpabilidad imputada provocó su degradación religiosa y, más adelante, que el general De la Concha lo fusilara el 22 de diciembre en el antiguo palacio de San Cristóbal Ecatepec.
Muchos años después, el 17 de abril de 1869, y a raíz de una solicitud del diputado y militar Francisco Leyva, se creó una nueva entidad federativa: el estado de Morelos.
A partir de esta sala, la exposición se enfoca en el siglo XX.
En 1909, con motivo de las elecciones para gobernador en el estado de Morelos, surgió una oposición política bien organizada dentro de la entidad. En el poblado de Villa de Ayala se reunía un grupo encabezado por el profesor Pablo Torres Burgos y que completaban, entre otros, Rafael Merino, Gabriel Tepepan y Emiliano Zapata.
Enterados del levantamiento maderista, decidieron establecer contacto con el cuartel general de los revolucionarios. En calidad de representante, Torres Burgos se entrevistó con estos últimos; el acercamiento fue exitoso, de modo dio inicio la organización formal para la sublevación de Morelos.
Ya en agosto de 1911, Francisco I. Madero llegó a Cuautla para entrevistarse con el general Emiliano Zapata. A su arribo pronunció un discurso en el que destacó la fidelidad de los zapatistas, y se refirió al líder del movimiento como una persona íntegra y como uno de los soldados más valientes del Ejército Libertador.
Sigue con el esplendor del movimiento.
Desde su expedición, el Plan de Ayala se convirtió en el estandarte del agrarismo. Redactado por Otilio Montaño, José Trinidad Ruiz y Emiliano Zapata en el poblado de Ayoxuxtla (en el estado de Puebla), y dado a conocer el 28 de noviembre de 1911, fue abrazado por distintos grupos revolucionarios de otros estados como Puebla, Tlaxcala o Guerrero, que también sufrían del despojo de tierras.
La importancia de este plan llegó al grado de que los zapatistas anteponían a cualquier negociación con otras facciones revolucionarias, la adopción literal de su contenido, sin cambiarle ni una coma. Los carrancistas se negaron a tal adhesión, no así la Convención Revolucionaria. Durante aquella memorable asamblea, el representante zapatista Paulino Martínez la definió como la nueva alianza de la Revolución con el pueblo, como el medio para devolverle sus tierras y libertades, arrebatadas desde tiempos inmemoriales por los conquistadores españoles.
El Plan de Ayala fue ratificado en Milpa Alta el 19 de julio de 1914, estableciéndose entre otras cosas, que no cesaría la lucha hasta ver que las disposiciones agrarias fueran elevadas a rango constitucional.
Muerte de Zapata y legado de los caudillos
Última sala del museo, relata el deceso de Zapata, aunque no del zapatismo.
Última sala del museo, relata el deceso de Zapata, aunque no del zapatismo.
Desde 1917, el panorama era muy complejo para el zapatismo. Al nacimiento de una nueva Constitución, se sumaba la guerra de exterminio emprendida por el general carrancista Pablo González, así como el florecimiento de las intrigas al interior del Ejército Libertador del Sur. En medio de este ambiente, el general Emiliano Zapata prestó oídos a versiones que hablaban de la existencia de ciertas diferencias al interior del carrancismo; sin corroborar la información, estableció contacto con el coronel Jesús Guajardo para invitarlo a sumarse a las filas revolucionarias. De esta manera se presentó la coartada perfecta para acabar con el caudillo agrarista. Con base en las indicaciones del general González, Guajardo fingió sumarse a las filas rebeldes y se citó con Zapata en la Hacienda de Chinameca con el pretexto de entregarle armamento.
El 10 de abril de 1919, Zapata es invitado a almorzar al interior de la hacienda, tras un lapso de dubitación, rompe su habitual recelo y acude. La guardia presenta armas, el clarín toca tres veces la llamada de honor, y al sonar la última nota descargan dos veces sus fusiles sobre el general Zapata, quien cae para no levantarse jamás. El cadáver es traído a Cuautla para ser exhibido en el Palacio Municipal.
Huerto
Aquí es posible admirar el huerto de la casona donde vivió José María Morelos, inmueble catalogado como monumento histórico del siglo XVIII.
Aquí es posible admirar el huerto de la casona donde vivió José María Morelos, inmueble catalogado como monumento histórico del siglo XVIII.
- DirecciónÁngel Uriel González Hernándezuriel_gonzalez@inah.gob.mx+52 (735) 352 83 31AdministraciónFrancisco Gómez Hernándezfrancisco_gomez@inah.gob.mx+52 (735) 352 83 31





